viernes, diciembre 14, 2012

Lazos de sangre - Cap 11






Desperté con un dolor de cabeza que amenazaba agujerar mi cráneo de un momento a otro, pero eso fue sólo la punta del iceberg ya que la mañana empezó con sorpresas.
Buongiorno a tutti —saludé a todos, haciéndome a un lado para que Clara pudiera pasar y dejar el pan recién caliente en la mesa.
Buongiorno cara ragazza —respondió papá y yo besé su mejilla mientras me hacia el cabello a un lado y buscaba mi lugar en la mesa junto a papá que estaba sentado en la cabecera.
—¿Come va? —preguntó mamá, una sonrisa mesurada en sus labios.
—Me duele la cabeza —solté sin mirar por ningún momento a mi hermano mientras me estrujaba el pelo, no lo había secado del todo después de la ducha. La conversación que habíamos mantenido Gio y yo durante la noche me había dejado como mínimo confundida, a ciegas.
Unté mantequilla en mi pan caliente y observé fascinada como se derretía. Mi gemelo olvidó sus modales y estiró el brazo, pese a estar sentado al otro lado de la mesa, para depositar una lámina de queso sobre la mantequilla.
—Ahora, eso es lo que yo llamo un buen desayuno.
—El tío Alessandro se viene a vivir con nosotros —dijo mamá, interrumpiendo nuestra falta de modales mientras Clara rellenaba la cafetera y Elena brillaba por su ausencia. Ayer, luego de que Giovanni dejara mi habitación, olvidé momentáneamente que necesitaba su ayuda, hasta hoy, pero cuando pregunté a Clara, ésta se limitó a encogerse de hombros.
Necesitaba hacerle llegar un mensaje a Paolo o no me fiaba de Gio para enviarlo, la última vez que se las dio de celestina terminó con Paolo siendo avergonzado en la mesa de nuestra casa.
—¿Cuándo? —pregunté, extrañada por la calma que mostraba mi papá. Él y el tío Alex no se soportaban y eso era subestimar su relación.
Mi tío era un gran hombre, o eso me gustaba creer, ni el abuelo ni papá hablaban mucho de él y mis recuerdos se limitaban a las memorias borrosas que quedaban de mi infancia.
Por todo lo que sabía, el tío Alex había enloquecido, eso decía papá y el abuelo nunca desmintió este hecho.
—El Lunes —dijo esto mirando a mi hermano, Gio abrió sus ojos de manera desmesurada y no fue disimulado a la hora de tragar.
—¿Ha empeorado? —preguntó mi hermano.  
—Eso me temo.
Que estos dos tuvieran una conversación pacífica, estaba más allá de lo raro, era rarísimo, al parecer la muerte del abuelo había ablandado a papá.
Di una mirada a mamá y ésta me respondió igual de extrañaba, aunque no me pasó por alto el destello de brillo en sus ojos. Estaba emocionada, no la culpaba, yo por otro lado estaba consternada.
Pánico, esa era la palabra. Nada bueno podría salir de la unión de estos dos. No es que estuviera celosa… Quiero decir, me alegraba por Gio, de veras, pero no era normal que papá y él estuvieran en buenos términos.
—Bueno, supongo que era algo que se venía venir —dijo mamá, uniéndose a esa extraña conducta que imperaba en nuestra mesa.
Clara se retiró en silencio y yo me quedé viendo la escena sin terminar de creerlo.
Vamos, que tampoco era para tanto, quizás estaba exagerando, no se habían abrazado o algo así. Sólo estaban… hablando. Que es lo que hacen en todas las casas, después de todo.
Un poco de normalidad nunca está de más o eso espero…
***

Luego del desayuno, me propuse buscar a Elena por toda la casa, no la encontré. Tal parecía que el cielo se empeñaba en enviarme un mensaje, era bastante claro a mí parecer:
«¡RESUELVE TUS PROBLEMAS POR TI MISMA!»
Al final, terminé caminando en círculos por los viñedos, descansando de vez en cuando apoyada en los troncos o recostada bajo la sombra de un árbol.
Con la llegada de Junio venía el aumento de la temperatura, no es como si la primavera no fuera de por sí caliente, pero Junio era infernal, Junio era asesino y ni en aroma fresco y frutoso de las uvas, era capaz de distraerme de esos rayos crueles que estaban quemando la piel de mi cara y brazos.
Tal vez no era blanca como la leche, pero incluso una piel canela como la mía se veía afectada por temperaturas como estas. Di un vistazo hacia mi izquierda. Mierda. Me había alejado demasiado de casa y no estaba de humor para aguantar otros diez minutos caminando en círculos. Sobre todo porque Elena se empeñaba en no aparecer.
—Tengo que conseguir un protector solar —suspiré cruzándome de brazos y se sintió como si tuviera siete años otra vez y estuviera teniendo un berrinche frente a Tony. Inmediatamente me pregunté cómo estaría él. Habían pasado muchos años sin ver a mi primo, tampoco es que tuviera los mejores recuerdos, él solía dejarme fuera de sus juegos, al menos hasta que Gio lo puso en su lugar.
En cualquier caso, con la llegada del tío Alex, la sensación de pertenencia, de formar parte de algo, había regresado e incluso un idiota como Tony merecía que alguien lo extrañe.
Después de dar otro vistazo a mi brazo y comprobar que estaba menos cerca del rosado y más cerca del rojo, resolví que lo mejor sería caminar hasta el granero, eran sólo quince minutos, si lo comparabas con lo que tardaría en llegar a casa.
Doble mierda, estaba demasiado cerca del límite entre la hacienda Monnetti y la hacienda Berardi, papá estallaría de rabia si se llegaba a enterar que estuve tan cerca del granero, sobre todo  porque había tanto "trabajador marginal dando vueltas", en sus palabras.
«Donde mis ojos te vean» era su lema, con veinticuatro años de edad, su percepción hacia mí no había cambiado.
Una parte de mí sabía que tenía que regresar, no podía perder toda la mañana acá, rayos, no podía faltar al instituto, Perfezione era muchas cosas, salvo permisivo. Pero, de algún modo, me encontré caminando en dirección al granero, sus enormes puertas de madera y el techo en forma de "A" lucían cien veces más cálidos y hogareños que la enorme hacienda en dónde vivía.
Faltaban varias tablas y las bisagras y manillas de las puertas estaban oxidadas. El granero era más un recuerdo de lo que alguna vez fue un sitio repleto de niños, de risas, de vida que un sitio que funcionara en la realidad, era como un retrato, una fotografía. Papá se había criado acá, era fácil imaginarlo corriendo por estos rincones.
El abuelo contaba historias que incluían a papá, tía Laura y tío Alessandro, persiguiendo gallinas y pisando esos pobres huevitos. Hoy en cambio, no había más que fardos de heno y ese estúpido viñedo que le había robado a papá la cordura, la sonrisa.
—Si papá se entera de que estás acá sin un arma o como mínimo una bengala, va a sufrir un infarto.
El aire que ni siquiera me di cuenta que estaba guardando en los pulmones, salió expelido por mi boca. Abrí los ojos sorprendida al ver que Giovanni se me unía en el interior del granero, ni siquiera se molestó en cerrar la puerta, los rayos del sol entraban por los tablones que faltaban en el techo y las paredes. No eran pocos.
—No es que tenga problemas con eso, claro. Tú por otra parte…
—¿Qué haces acá? —pregunté sorprendida de que me hubiera seguido, ni siquiera lo noté.
—Estaba jugando con Dante, el perro del vecino.
—Sé quién es Dante.
—¿Y no te parece impresionante lo grande que está?
Lo que me parecía impresionante era que soltara una excusa tan patética. Él se encontró con el labrador la primera vez que llegó, cuando me trajo en moto hasta la hacienda de los vecinos para que yo pudiera hablar con Paolo.
¿Mi stavi seguendo?
Gio apoyó su cadera en un vagón viejo, lleno de heno y me dio una mirada seria, antes de guardar ambas manos en los bolsillos de sus jeans gastados.
—Estaba con Dante, no voy a repetirlo.
Suspiré molesta, decidida a cambiar el tema. Si él no quería hablar de un tema, no había fuerza en esta tierra que fuera capaz de soltarle palabra sobre el asunto.
—Como quieras. Hoy temprano parecías otro… Tú y papá lucían, no felices, pero casi normales.
Gio estiró ambos brazos. A continuación, dejó caer su espalda y cabeza sobre la paja en la carretilla. Yo avancé hasta el vagón para poder mirarlo. Así, hundido en la hierba seca parecía un niño otra vez, yo misma me sentía como diez años más joven.
—Ya ¿Y? No veo por qué pones esa cara. Así es como siempre debió ser.
Y nunca una verdad fue más clara, Gio tenía razón y yo… Yo sólo me había pasado nueve estúpidos años buscando el porqué, cuando la respuesta estaba acá, frente a mí, brillando con letras verdes en los ojos de mi hermano.
—Entonces eso era, por eso me odias —sus ojos verdes ni siquiera parpadearon—. Por eso te fuiste.
Cara…
Él no pestañeó, pero claro, tampoco me miró, era una cosa de lo más descarada la actitud que mi hermano adoptaba, como una marioneta, como un juguete… Como nuestra familia de cartón.
—Yo. Esa es la razón por la que anoche decías que no podías dejar de mirarme…
Gio tragó, pero no añadió más, no hacía falta, el asunto era bastante claro, incluso para mí que últimamente me creía una idiota.
—¡Claro! Siempre pendiente de mí, siempre pensando en lo que te merecías y te fue arrebatado: el cariño de papá, su comprensión, su respeto.
Sorella… Non si tratta di questo.
—Vaya, lo siento —ironicé—. Lamento que nacer segunda te generara tantos inconvenientes, nunca quise robarte el amor de nuestro padre.
Si sono confuso —insistió, enderezándose en la carretilla.
—Te pido disculpas por ser tu hermana.
—¡Ya basta Cass! —gritó poniéndose finalmente en pie. Luego arrojó furioso uno de los fardos de heno contra la pared y una lluvia de hebras de un color dorado, como el trigo, estalló sobre nuestras cabezas transformando el ambiente.
Por un minuto, ambos nos olvidamos de todo, nos miramos y seguimos con la vista los retazos que caían. Pero la felicidad es un tesoro efímero y mi mellizo un maestro en hacerlo notar.
—No puedes evitar que sienta lo que siento —su mandíbula tensa al igual que los dedos en sus manos, como si se estuviera conteniendo. Nuevamente, dejó de mirarme—, tampoco yo. Es lo que es.
—No te creo.
Non mi interessa.
—Eres un mentiroso, ¡un cobarde!
—Allá tú. Mujeres, no entiendo esa manía de ustedes. Hacen preguntas, pero no pueden soportar una verdad —su voz rasposa, como la caricia de una navaja sobre mi piel— prefieren la mentira; ansían la mentira.
Gio estaba yéndose por la tangente.
—Si estás diciendo la verdad —lo cual comenzaba a preocuparme— ¿Por qué no eres capaz de mirarme a los ojos?
Deliberamente lo miré a los ojos, esos prismas verdes que ahora se negaban a hacerme frente, un bosque de jade repleto de misterios indecibles.  Me negaba a conformarme con menos que la verdad, Gio estaba equivocado, yo no deseaba la mentira.
Di otro paso, el Heno se había adherido a su cuello y cabello, estiré mis brazos y en un acto involuntario, sacudí su camisa. Supuse que yo debía lucir diez veces peor, mi cabello era más largo y había recibido la peor parte en nuestro infantil recreo a causa de su arranque de ira.
Comencé a remover cada hebra de su cabello, cuello y hombros, hasta llegar a su cara, su piel.
Gio cerró los ojos cuando quité una fracción de pasto seco de su ceja. Su aliento tibio aterrizó en mi palma cuando exhaló y un escalofrío violento y desconocido que nació en su boca, terminó por contagiar mi mano y barrió con mis defensas.
—Por la misma razón que tú no puedes enfrentarte a Paolo y rechazar sus sentimientos, por los mismos motivos que me llevaron a huir nueve años atrás. Ya no puedo hacerte frente Cass, lo siento, esto me superó.
Anonadada como me sentía, quité mis dedos de su cara y tomé su mano, estaba caliente y sudada, igual que la mía.
Pues yo no puedo, no puedo sólo… "Superarte". Eres parte de mí —me llevé su mano hasta mi cara y la dejé ahí mientras tragaba, era la única forma de soportar esto.
—No digas eso, Cara
Tragué el nudo que se había formado en mi garganta, pero seguía molestando, me estaba asfixiando por culpa de todas esas palabras que era incapaz de decir, y solté su mano.
«No es lo que crees», gritaban mis pensamientos.
 «Es justamente eso», intuía mi corazón.
Algo extraño, superior, enfermizo e inequívoco tomo lugar en mi cabeza, una fuerza oscura y desconocida, "algo" a lo que no podía dar nombre. "Algo" que definitivamente estaba mal. Y de repente, todo estuvo claro, no había dudas ni malos entendidos. Ya no importaba cuándo comenzó ni cómo terminaría, para bienes prácticos, no parecía que mi problema tuviera una salida, sólo tenía clara una cosa:
Me había enamorado de mi hermano.

¡Ansío conocer sus opiniones sobre este capítulo, ya que es bastante decisivo!

Mañana edito, o más tarde, cuando el tiempo me sobre y mis dedos dejen de doler.
Les quiero y agradezco MUCHO su constancia, fidelidad. Son los lectores más fieles, tiernos y pacientes que alguien podría desear.
Doy gracias a Dios por contar con ustedes.
Muchos besitos y Bendiciones!
Liss

28 comentarios:

  1. lo que esperábamos desde hace 3 años!!!! :)
    como siempre, gracias por el Capítulo Liss.
    los nuevos personajes intuyo, van a ser un serio problema para los gemelos.

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  2. Ere Aguilar16:47:00

    Espero con ansias el siguiente capítulo, no tardes en actualizar, créeme somos lectoras voraces, al igual que tu cuando lees algo que te gusta y se tarda años en actualizar (es un decir :)) así que piensa que tu estuvieras leyendo esta historia, y quieres que suban capítulo nuevo cuando antes n.n... Me despido.

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  3. Hasta que al fin descubrio sus sentimientos!!!! Y Gio obvio siente lo
    mismo!!!! Ame el cap!!! Epic ♥ Y sí ojalá haya un nuevo cap muy pronto!!!!

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  4. arimar221217:06:00

    Se dio cuenta, ahora solo falta aceptarlo y exterorisarlo, que creo será lo más dificil

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  5. Tamara Lavalle18:07:00

    Aiiii Liss! está genial :D me encanta GIO ♥ esto va tomando un camino interesante... quiero saber como siguee!! :) espero the next chapter con muchas ansias :)

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  6. Sara Barrios18:24:00

    aleluyaaaaa!!!...poooor fiiiin se diooo cuenta!!...esta maravilloso el capítulo, nos diste a los lectores todos los elementos para explayarnos imaginariamente y poder captarlo todo..y no se porque pero el "primo Tony" suena a problemillas...en fiin...es solo un vago intento por imaginarme con q nuevo y emocionante capítulo nos saldras!!...esperooo q prontooo ya haya un nuevo capítulo!!...

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  7. Nuestrotintero18:52:00

    Jajajajjaja, el primo Tony tiene una escena muy particular en el cap 1 o 2 si no me equivoco...
    Y que alegría que puedas imaginarte cada detalle. Es un placer para mí poder despertar en ustedes emociones, buenas o malas, todo vale.

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  8. Nuestrotintero18:52:00

    Espero que el cap 12 te guste tanto como este!

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  9. Nuestrotintero18:53:00

    Exacto, sobre todo porque una de las partes ha tenido más de 9 años para "controlar" el problema.

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  10. Nuestrotintero18:54:00

    Gio siente lo mismo? En serio?
    No recuerdo que lo haya dicho... ajajajja

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  11. Nuestrotintero18:55:00

    Uhhh, yo lo sé, también adoro leer Ere <3. Es sólo que me faltan horas en el día. Pero he intentado ponerme al día con esta novela.

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  12. Nuestrotintero18:55:00

    Tres años no fueron en vano, a que no?
    xD

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  13. No mates mis ilusiones :( XD

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  14. Nuestrotintero19:06:00

    Huajajja, no las estoy matando, sólo que no recuerdo haber escrito alguna escena donde Gio diga "te quiero y no como un hermano"

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  15. Siiii! segurisimo que si!!! Además va a aparecer la nueva zorra (cof cof) digo prima sin nombre (aún) :B ai ai ai.....

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  16. Nuestrotintero19:48:00

    ahahha, fineza!

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  17. Aaaaaa! ahora solo falta Gio xDDDDD

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  18. Me encantó el cap!!!...como siempre vale la pena esperarte!!!..jajajaj...es una historia fuerte, aunque como hija única no sé muy bien que se siente por un hermano..de todas maneras en un tiempo este tipo de relaciones era muy común ..quizá lo llevemos en la genética..me pregunto cómo vas a resolverlo???...ganará el amor ose dejarán llevar por lo "que está bien" soscialmente???....actualiza pronto porfa!!!!

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  19. Lo ame!!!! por fin ya publicado, estoy feliz espero el siguiente con ansias!

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  20. o .o....se armo la gorda! que va a pasar ahora...x.x

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  21. Andrea22:20:00

    Me ha dejado con la boca abierta el que Gio le dijera a Cass que hace tantos años él se fue por los sentimientos que tenía hacia ella.

    Un capitulo fantástico como siempre, muchas gracias por actualizar tan pronto.
    Ya quiero saber que sigue, sin lugar a dudas Gio y Cass no la tendrán nada fácil.

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  22. Holaaa Ohh dioss en shock estoy por finn Sii Cass se dio cuenta de sus sentimientos bueno a mi parecer Gio siente algo mas que amor de hermanos nolose no voy a afirmarlo pero creo que puede que Gio también sienta algo por ella mmm supongo que con los nuevos personajes llegaran algunos problemas ...y ahora me pregunto que hará Cass son sus sentimientos mmm ella lo ama pero bueno es bastante complicado ah esperare ansiosa a leer el que sigue...me gustaría mucho saber que pasa por la cabeza de Gio...!!!!Ahhhh quieroo saber que pasaraaa!!!!besos nos leemos en el que sigue!Adioss!

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    1. Soy belu_Juanes Ahhhh por ciertoo me encantoo la imagennn!!!!

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  23. Brenda Haydeé Granados13:51:00

    me muero!!!! muchas gracias Liss ;D mi corazón late a todo lo que da...


    me entra la duda de ¿quien de los dos sera el que trate de poner distancias? (si es que pasa y rompe mi corazón TT.TT) si seguirá siendo Gio o sera turno de Cass


    me alegro de no tener la manía de comerme las uñas, pero aveces pienso que un día de estos tus historias serán la causa xD

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  24. Adiccion11:16:00

    Ohhh Liss, esto me lo esperaba un poco mas lejano pero llego y fue toda una bomba. No se si estoy respirando... Gio, no me esperaba de que se hubiese marchado por esos sentimientos, o sea, el se .... No lo puedo creer ¡Cass!. El tiempo pasa y los pensamiento transcurren sin que se les pueda dar pie para reconocerlos apenas. Besos...

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  25. veroniica7:49:00

    ioooooooooooooooooh así que se marchó por eso? Me encanta que pongas frases en italiano ^^ porque en estos momentos estoy viviendo en Italia jejejejejejeje


    Sigue así , y Gio dios me encanta!!!

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  26. cecilia7:58:00

    lei los comentarios anteriores.... jodéme que tengo q esperar 3 años mas para saber como sigue esta historia?!

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  27. Nuestrotintero8:18:00

    ajajaja, no, es que la novela la empecé hace 3 años. Sólo eso, de hecho está el cap 12 publicado.

    http://nuestrotintero.blogspot.com/2012/12/lazos-de-sangre-cap-12.html

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Deja que fluya...